Cómo usar el dermaroller en el pelo, paso a paso
El dermaroller se ha vuelto muy popular para cuidar el cuero cabelludo y acompañar un tratamiento anticaída. Usarlo es sencillo, pero hay unos cuantos detalles que marcan la diferencia entre que te ayude o que te crees un problema.
Aquí te cuento cómo usarlo: qué medida elegir, cada cuánto pasarlo, cómo desinfectarlo y qué no debes hacer justo después.
Si lo que quieres es saber qué es exactamente y si funciona de verdad, eso te lo cuento en el post del dermaroller capilar.
Empieza con el cuero cabelludo limpio
Este paso se lo salta todo el mundo y es el que más problemas da. El dermaroller abre miles de microcanales en la piel: si esa piel tiene grasa acumulada, restos de producto o descamación, lo que haces es meter todo eso hacia dentro.
- Lávate el pelo con tu champú y aclara bien, que no queden restos.
- Sécalo del todo. Nada de pasarlo con el pelo húmedo.
- Si tienes el cuero cabelludo irritado, con granos o con brotes, no lo pases. Espera a que se calme.
Si notas que se te engrasa mucho la raíz o que tienes descamación, ese es el problema que hay que resolver primero. El dermaroller no lo va a arreglar.
Qué medida de aguja elegir
Para el pelo se usan estas medidas, siempre en milímetros: 0,30 · 0,50 · 0,75 · 1,0.
A más longitud de aguja, más profundidad y también más molestia. Yo utilizo el de 0,50 y el de 1 mm.
Si es tu primera vez, empieza por el de 0,30. No porque los otros sean peligrosos, sino porque así compruebas cómo lo llevas antes de subir. No tiene ningún sentido empezar por el más largo y acabar dejándolo.
Ojo: de 1,5 mm en adelante ya no es para casa. Y de 2 mm hacia arriba es material de consulta, lo maneja un profesional.
Cómo pasar el dermaroller
Desinfecta antes
Siempre, sin excepción. Sigue las instrucciones del fabricante, que cada modelo tiene las suyas.
Presión moderada
Entre 4 y 8 pasadas en cada dirección: horizontal, vertical y diagonal.
No aprietes
No hace falta que salga sangre, y si sale es que te has pasado. Tampoco des tirones al pelo.
Desinfecta y guarda
Al terminar, vuelve a desinfectarlo y guárdalo en su estuche para que las agujas no se doblen.
Mi consejo: pásalo por la noche. Las microheridas necesitan unas horas para cerrarse, y durante el día es fácil que te des un roce, te pongas una gorra o te dé el sol sin pensarlo.
Cada cuánto pasarlo
Depende exclusivamente del tamaño de la aguja:
- Menos de 0,5 mm: una vez al día.
- De 0,5 a 1 mm: hasta dos veces por semana, según lo lleves.
- 1,5 mm: una vez por semana.
- 2 mm o más: solo profesional, una vez al mes.
Una duda que me llega mucho: si te aplicas un tratamiento tópico dos veces al día, ¿hay que pasar el dermaroller en cada aplicación? No. Como máximo una vez al día, y solo con las agujas más cortas.
Más no es mejor. La piel necesita reparar entre sesión y sesión, y si no le das ese tiempo lo único que consigues es irritarla.
Qué aplicar después, y qué no
Aquí hay que ir con cuidado, porque acabas de dejar la piel abierta y absorbe mucho más de lo normal. Eso es justo lo que buscas, pero también significa que lo que normalmente no te molesta, ahora sí lo hará.
- Aceites esenciales: no justo después. Escuecen y pueden irritar. Déjalos para el día siguiente. Eso incluye mi aceite anticaída.
- Cualquier cosa con alcohol: igual, espera.
- Perfumes, lacas o productos de peinado: nada de eso sobre la zona ese día.
Si usas un tratamiento tópico pautado, sigue lo que te haya dicho tu médico: hay quien lo recomienda justo después para aprovechar la absorción y quien prefiere esperar 24 horas precisamente por eso. Pregúntale a quien te lo pautó.
Cada cuánto hay que cambiarlo
El cabezal no es desechable, pero las agujas van perdiendo filo con el uso. La vida útil está entre 6 y 9 meses, según cuánto lo uses y cómo lo cuides.
Y esto importa más de lo que parece: una aguja desgastada ya no perfora limpio, desgarra. Duele más y la piel tarda más en recuperarse. Si notas que molesta más que al principio, no es que te hayas vuelto más sensible: es que toca cambiarlo.
Lo que no debes hacer nunca
- No lo compartas con nadie. Cada uno el suyo.
- Si tienes heridas, granos o costras en la cabeza, no lo uses. Espera unos días.
- Nada de sol directo, piscina ni agua salada durante al menos 24 horas.
- No lo uses sobre piel irritada, con hongos o con acné activo.
- No experimentes. Si la recomendación es una vez al día, es una vez al día. Esto no es un juguete.
Por qué he dejado de recomendarlo para casa
Te lo digo claro, porque creo que es lo honesto.
He dejado de recomendar el dermaroller en casa, y el motivo es la desinfección. Sobre el papel es fácil: desinfectas antes y después y ya está. En la práctica, casi nadie lo hace bien de forma constante durante meses. Y ahí es donde aparecen las infecciones y las foliculitis.
No es que el dermaroller sea malo. Es que es una herramienta que exige una higiene muy rigurosa, todas las veces, y eso en casa se relaja enseguida.
Si aun así vas a usarlo, hazlo siguiendo todo lo de arriba al pie de la letra. Y si lo que buscas es ese mismo efecto de estímulo con las garantías de una consulta, ahí están la mesoterapia capilar y el PRP, que hacen algo parecido con material estéril y de un solo uso.
El rodillo ayuda, el tratamiento es el que frena
El dermaroller puede ayudarte a que tu tratamiento penetre mejor y a estimular el cuero cabelludo. Pero es eso: una ayuda. El que frena la caída es el tratamiento, no el rodillo.
Si acabas de empezar, te interesa saber cuánto tarda un tratamiento anticaída en hacer efecto y por qué al principio puedes notar más caída de la habitual.
Dónde encaja el dermaroller entre los tratamientos de apoyo.
El dermaroller no frena la caída: mejora la absorción de lo que sí la frena. Si vas a usarlo en casa, la higiene no es un detalle, es la condición. Y si tienes cualquier duda, escríbeme y te ayudo 😉
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